viernes, 28 de noviembre de 2014

Presupuesto base cero y presupuesto por programas


El presente ensayo se expondrá un poco acerca de dos herramientas muy valiosas e importantes para la planeación de las organizaciones como lo son el presupuesto base cero, y el presupuesto por programas.

El autor David Ramírez Padilla en su libro contabilidad administrativa define presupuesto base cero como el: “Proceso mediante el cual, la administración, al ejecutar el presupuesto maestro, toma la decisión de asignar los recursos destinados a áreas indirectas de la empresa, d manera que en cada una de sus actividades de muestre que el beneficio generado es mayor que el costo incurrido”. (Ramírez, 2008, pág. 281).

La filosofía de esta herramienta se basa en varias técnicas de la administración como por ejemplo la administración por objetivos, y la contabilidad por áreas de responsabilidad. Este presupuesto se basa en la revisión periódica de la asignación de los recursos a las actividades y de la empresa, con objeto de diferenciar las que son necesarias de las innecesarias, las que aportan más o menos valor, las que son esenciales para el desempeño de la misión, visión y valores de la organización, y las que podrían ser subcontratadas con menor coste. Este análisis estructurado de las actividades y sus costos, permite elaborar presupuestos optimizados y coherentes con la visión, visión y estrategias previamente establecidas, promoviendo la orientación a la mejora continua.

Las empresas que más se benefician con este presupuesto son las que su proporción de costos indirectos al producto es mayor que la de los costos directos con respecto al total de costos. Y dentro de las áreas más favorecidas en las organizaciones utilizando esta herramienta son las finanzas, contraloría, relaciones industriales, mercadeo, control de calidad.


Por otro lado el presupuesto por programas, es una técnica presupuestaria que pone en especial atención a las actividades que se realizan más que a los bienes y servicios que se adquieren. Contiene un conjunto de programas de proyectos y metas que se deben realizar a corto plazo y permite la racionalización en el uso de recursos al determinar los objetivos y metas; así mismo, identifica responsables del programa y establece las acciones concretas para obtener los fines deseados.




Referencias bibliográficas:

Constanza, M. (2012). Presupuestos: Enfoque para la Planeación Financiera. Colombia: Pearson.

Ramírez, D. (2008). Contabilidad Administrativa. México: McGraw-Hill.


Wheelen, T y Hunger J. (2007). Administración estratégica y política de negocios. Conceptos y Casos. México: Pearson.





jueves, 20 de noviembre de 2014

La Planificación Estratégica y el Proceso Administrativo


El proceso administrativo es el conjunto de pasos o etapas necesarias para llevar a cabo una actividad o un objetivo.  Este permite a la empresa orientarse hacia el futuro y prevenir escenarios que se pueden desarrollar en un futuro, así como determinar la cantidad de recursos que la empresa necesitará para desarrollar sus diferentes planes y hacerle frente a las situaciones que se puedan presentar.


Para desarrollar este proceso los gerentes o administradores tienen cinco funciones administrativas o etapas que son: la planificación en donde se define la misión, visión, políticas, objetivos, metas y valores; la organización en dónde se determinan las tareas a llevar a cabo, quién las realizará, quién va a tomar las diferentes decisiones; la dirección que por medio de ésta se dirige y se motiva  a los colaboradores, además de que se seleccionan los canales de comunicación más eficaces en general y para resolver conflictos por ejemplo; la coordinación en donde las actividades que se realizan o ejecutan deben interrelacionarse de manera efectiva, esto para desde luego alcanzar los objetivos organizacionales; y como última etapa el control, en donde se deben vigilar las actividades para asegurarse de que se realicen de conformidad con lo planeado y de ésta manera corregir cualquier situación que se salga de lo ya establecido por decirlo de alguna forma.

Si nos situamos en la primera etapa que es la planificación, y específicamente hablamos de la planificación estratégica, David Ramírez Padilla en su libro “Contabilidad Administrativa” hace referencia a que “…la planeación estratégica es la primera y principal herramienta que una empresa tiene que implantar para transformarse en una organización competitiva, porque a través de ella es posible determinar claramente a dónde quiere ir, de tal manera que, a partir de dónde se encuentra puede fijar los derroteros necesarios para lograr su misión…”(Ramírez Padilla, 2008, pág. 237).

La planificación estratégica implica tener conciencia del cambio, que se presenta en el entorno día a día. Y es que las organizaciones tienen que estar muy a la vanguardia para no quedársele atrás a un mundo muy globalizado, y así aprovechar de la mejor manera los recursos disponibles y los alcanzables para poder continuar en el mercado. Precisamente para alcanzar esto la planificación estratégica debe responder a estas tres preguntas que plantea David Ramírez en su libro, la primera interrogante es: ¿A dónde se desea que llegue la empresa? Para esto la empresa debe tener un propósito, como mencioné antes se deben de plantear y establecer la misión, visión y los valores o principios rectores de la organización; la segunda es: ¿Dónde se encuentra actualmente la empresa?, aquí se debe de identificar el negocio como por ejemplo lo relacionado con los clientes, competidores y precios; y se debe tomar en cuenta el análisis de la industria en dónde se debe de conocer el negocio propio más sus competidores para con esto identificar y determinar las oportunidades y amenazas; y la tercera debe responder a: ¿Qué caminos seguirá la empresa para llegar al lugar deseado?, en dónde se debe definir la dirección estratégica u objetivos estratégicos de la empresa, donde se marca el rumbo del negocio en los próximos tres años.

¿Y para qué me sirve determinar y fijar todo lo antes mencionado?, como empresa puedo decidir a qué mercado puedo enfocarme, puedo realizar de manera eficiente la asignación de recursos ya sea de gasto o inversión; y algo muy importante, puedo establecer las estrategias que va seguir mi empresa, con el fin de alcanzar el objetivo fundamental que me propuse como empresa.

De qué manera se puede ver afectado el proceso administrativo por la planificación estratégica, bueno, los beneficios de la planificación estratégica no siempre se ven en el corto plazo, se toma su tiempo para alcanzarlos, además de que puede requerir cambios en la estructura de la organización, que a su vez estos cambios en algunos casos pueden presentar resistencia por parte de sus colaboradores; pero precisamente la planificación debe permitir asimilar los cambios.

¿Y cómo forma parte el presupuesto de este proceso?, cómo lo indica su definición “es un plan integrador y coordinador que se expresa en términos financieros respecto a las operaciones y recursos que forman parte de una empresa para un periodo determinado, con el fin de lograr los objetivos fijados por la alta gerencia”. (Ramírez, 2008, pág. 243). Entonces, en palabras sencillas es el presupuesto una forma sencilla que adopta la planificación anual, y en donde se cuantifican y garantizan los recursos necesarios para alcanzar objetivos y estrategias en el largo plazo.

Para finalizar y a manera breve de conclusión puedo decir, que el proceso administrativo me permite como empresa, orientarme hacia el futuro; y la planificación estratégica requiere que yo cómo empresa esté a la vanguardia, innovando de manera continua para poder mantenerme y crecer como empresa en mundo tan globalizado.


Referencias bibliográficas:

Constanza, M. (2012). Presupuestos: Enfoque para la Planeación Financiera. Colombia: Pearson.

Ramírez, D. (2008). Contabilidad Administrativa. México: McGraw-Hill.


Wheelen, T y Hunger J. (2007). Administración estratégica y política de negocios. Conceptos y Casos. México: Pearson.